La tecnología existe más allá de las fechas preelectorales

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Guillem Colom“. Licensed under Wikimedia Commons.

Es habitual en fechas preelectorales que los aspirantes a un cargo político en Baleares hablen de cómo van a transformar la economía local desestacionalizando el turismo y consolidando sectores de alto valor añadido especialmente: biotecnología y nuevas tecnologías (sea lo que sea eso).  Un mantra que repiten políticos y empresarios por igual, pero con poco contenido.

Un cambio de modelo económico es lento, requiere políticas complejas de resultados inciertos. Para crecer en el sector tecnológico se necesita más gente capacitada y empresas que compitan internacionalmente.

Lo primero no pasará en un futuro cercano puesto que la Administración incentiva que se estudien carreras que den acceso al funcionariado, especialmente maestros, profesores y personal administrativo, pagando salarios por encima de la media y ofreciendo condiciones imposibles en el ámbito privado.

Actualmente en la UIB hay alrededor de 2500 estudiantes de las diferentes carreras de educación, más de 2000 en economía, ADE y derecho, alrededor de 700 estudiantes en carreras como filosofía, geografía o estudios ingleses cuya salida mayoritaria es la enseñanza secundaria y sólo unos 500 de informática y telecomunicaciones y alrededor de 600 con estudios en el ámbito de la biotecnología(1), aunque buena parte de estos últimos acabarán siendo también profesores de secundaria. Es decir, menos del 10% de los estudiantes actuales de nuestra universidad se está preparando para ese nuevo modelo económico del que tanto se habla. La realidad es muy tozuda.

Solo creando incentivos reales a los jóvenes para desarrollar carreras profesionales distintas a las actuales se podrá tener la masa crítica suficiente para generar un sector potente.

El otro gran reto, competir internacionalmente, es un paso que tienen que dar las empresas y para el que no están preparadas la mayoría, probablemente por una suma de factores pero seguramente son dos los principales: debilidad financiera y falta de una ventaja competitiva clara.

Entre todos, políticos y sociedad civil, se puede crear el clima adecuado para que los jóvenes quieran empezar estudios relacionados con el sector de las nuevas tecnologías y las empresas pueden, tal vez, unirse para competir fuera de Baleares, pero para ello se necesitan más que palabras.

 

  1. Fuente:  http://www.uib.es/digitalAssets/272/272213_dxifres.pdf

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